El Inspector General de Justicia de la Nación, Ricardo Nissen, y el director de Sociedades Comerciales de ese organismo, Darío De León, disertaron sobre las nuevas tendencias y el rol del Estado en torno a los nuevos vínculos entre socios y sus responsabilidades.

La charla se desarrolló en el Salón de la Puntanidad y contó con la organización del Ministerio de Gobierno, Justicia y Culto. Participaron abogados, contadores públicos y escribanos del ámbito local y público en general.

En un ida y vuelta con el público ambos disertantes expusieron distintos ejemplos de sociedades comerciales y su mala o buena utilización y explicaron cómo establecer los mejores controles. También dialogaron con los especialistas puntanos sobre el rol del Estado en este ámbito y los nuevos paradigmas establecidos no solo en el país sino también en el mundo.

“Hablamos sobre el movimiento societario en la Argentina y el mundo en esta época, las tendencias actuales. Sobre la idiosincrasia Argentina y cuál es el camino que debemos tomar para evitar que las sociedades sean un instrumento de simulación cuando son ciudadanos extranjeros los verdaderos titulares. Desde nuestro lugar tenemos una actitud muy crítica sobre la desvirtuación de los instrumentos societarios. Somos cuidadosos de que todas las personas jurídicas, ya sean sociedades civiles, comerciales, fundaciones, se ajusten a la ley. Y la verdad es que las sociedades son instrumentos de concentración de capitales para que los socios puedan distribuirse las ganancias o soportar las pérdidas al desarrollar una actividad comercial. No son para ser titulares de inmuebles y disfrazar al verdadero dueño. Lamentablemente en el mundo y la Argentina en particular las sociedades se constituyen para cualquier cosa y por las dudas”, afirmó Nissen.

“Las sociedades, son un vehículo importante que nos da la ley para desarrollar actividades económicas. Pero la función del Estado debe controlar y cuidar que estas sean utilizadas para realizar actividad comercial e industrial y no para ocultar personas para defraudar u ocultar activos. Y por eso es necesario que el registrador y el Estado ejerzan un control para establecer un comercio lícito. Es un poco la política nuestra actual”, explicó el titular de la IGJ.

Entre los paradigmas, hay una corriente, en Argentina, que cree y piensa que el Estado no debe intervenir, que es ineficiente, burocrático y que el mercado se autorregula. Y estamos en San Luis, una provincia que ha demostrado que el Estado puede funcionar bien, es eficiente, y que puede ser moderno. Pensamos que eso es posible y se nota que San Luis lo hace y puede desarrollar cosas maravillosas”, agregó De León.

Nota, fotos y videos: ANSL.

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